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lunes, 8 de diciembre de 2008

La pared burlona




En plena marcha, ella desvía inconsciente la vista hacia la pared y la mirada le devuelve el reflejo de su propio movimiento, una réplica fantástica de su transcurrir. Realidad e imagen se hablan.
Una broma casual y sorprendente, una burla didáctica y simpática que resulta refrescante en medio de la caminata, una payasada filosófica que rompe el transcurrir monótono e incita a detenerse. La pintura mural hace de espejo colorista que entretiene, enriquece y personaliza el paseo. Es una invitación a la reflexión y a la tranquilidad. No te apures, no todo consiste en ir deprisa de un lado a otro. El camino no conduce a ninguna parte, la meta es el camino.
Es Assilah, un puerto pesquero lleno de luz, el pueblo marítimo de la magia y del arte que disfruta encalando de cultura y de bohemia las paredes blancas de sus calles. Es el Marruecos tradicional de raíces milenarias y a la vez el más atlántico y abierto.

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