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martes, 25 de noviembre de 2008

Arte camaleónico


Resulta curioso comprobar lo bien que se integra en este caso la figura humana en el fondo. Realmente es como si hubiese formado parte desde siempre de la pintura mural de la que se ha escapado. Ha salido unos instantes porque tenía algo urgente que resolver y vuelve diligente para seguir ocupando su sitio, para incorporarse nuevamente a su papel de toda la vida. Por desgracia, muchas veces el arte peca de maleducado. Se planta sin miramientos donde corresponda y se limita a llamar la atención, sin importarle demasiado los medios y sin preocuparse de si para ello tiene que volverse agresivo, irrespetuoso o radical. Lo importante es despertar del letargo al espectador. Como sea. Otras veces, las menos por desgracia, el arte se integra silenciosamente en el entorno, se mimetiza sin necesidad de gritarle a nadie, se identifica con los colores, utiliza los mismos tonos que hay a su alrededor. Es el arte silencioso y camaleónico, el que no viene impuesto, el que se parece a nosotros, el único al que le aceptamos una llamada de atención porque lo sentimos cerca, el que es capaz de despertar las conciencias desde dentro de nosotros. Porque es nosotros.

2 comentarios:

  1. Es el ARTE con mayúsculas, el que gracias a su genialidad es capaz de comunicar, de traspasar el alma del artista y llegar hasta el corazón de mucha gente.

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  2. Me encanta. La sesibilidad está a flor de piel. Es el ver, mirar, sentir. Felicidades

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